¿A qué edad empezar a cuidar la piel?

Esperar a que aparezcan las primeras arrugas para empezar a cuidar la piel es una duda muy habitual. ¿Empiezo demasiado pronto? ¿Necesito una crema antiedad si todavía no tengo arrugas? ¿A qué edad debería hacerme mi primer tratamiento facial?

La respuesta es más sencilla de lo que parece: no existe una edad exacta a partir de la cual haya que empezar a cuidar la piel.

La prevención empieza mucho antes de que veamos una arruga. Limpiar correctamente la piel, mantener una buena hidratación y protegerla del sol son hábitos que podemos incorporar desde jóvenes. Lo que cambia con los años no es la necesidad de cuidarnos, sino lo que nuestra piel necesita en cada momento.

Y algo importante: dos personas de la misma edad pueden tener pieles completamente diferentes. Por eso, más que mirar únicamente el DNI, hay que observar la piel.

¿Tengo que esperar a tener arrugas para empezar a cuidar mi piel?

No.

De hecho, cuidar la piel no significa necesariamente utilizar productos antiedad ni realizar tratamientos intensivos.

Una piel joven puede necesitar simplemente una buena limpieza, hidratación y protección solar. Con el paso del tiempo pueden aparecer otras necesidades: deshidratación, manchas, primeras líneas de expresión, pérdida de luminosidad, cambios de textura o menor firmeza.

Por eso, prevenir no significa tratar una arruga que todavía no existe. Significa mantener la piel en las mejores condiciones posibles y adaptar los cuidados cuando sus necesidades van cambiando.

Antes de los 25: menos puede ser más

En una piel joven, una rutina complicada no tiene por qué ser una rutina mejor.

En esta etapa el objetivo principal debería ser mantener la piel limpia, hidratada y protegida.

Una rutina sencilla puede incluir:

Limpieza: retirar correctamente maquillaje, protector solar, sudor y otras impurezas acumuladas durante el día.

Hidratación: utilizar productos adecuados al tipo de piel. Una piel grasa también puede necesitar hidratación; simplemente necesitará una textura y formulación diferentes.

Protección solar: probablemente uno de los hábitos más importantes para prevenir el fotoenvejecimiento y la aparición prematura de manchas y signos visibles de envejecimiento.

Si aparecen acné persistente, irritaciones, manchas u otros problemas de piel, no se trata de añadir productos al azar: conviene buscar asesoramiento adecuado

De los 25 a los 35: prevenir y mantener

A partir de esta etapa muchas personas empiezan a fijarse más en su piel.

Quizá todavía no haya arrugas marcadas, pero podemos empezar a observar primeras líneas de expresión, deshidratación, falta de luminosidad, poros más visibles o cambios en la textura.

Es un buen momento para revisar si la rutina que utilizábamos hace unos años sigue siendo adecuada.

Además de los cuidados diarios, una higiene facial profesional puede ayudar a mantener la piel limpia y preparada para recibir los productos y tratamientos que realmente necesita.

Pero no todas las personas de 30 años necesitan lo mismo. Una piel seca y deshidratada no se trabaja igual que una piel grasa, sensible o con manchas.

La edad orienta; el estado de la piel decide..

De los 25 a los 35: prevenir y mantener

Existe un mito que dice que si empiezas a utilizar determinadas cremas antes de lo previsto, su efecto será contrario en ti, por lo que muchas mujeres y hombres esperan a que pase cierto tiempo para empezar a cuidar su rostrom.

De los 35 a los 45: ¿por qué noto que mi piel está cambiando?

Es frecuente que durante estos años empecemos a prestar atención a cambios que antes apenas percibíamos.

Las líneas de expresión pueden resultar más visibles, la piel puede recuperar peor después de periodos de cansancio, podemos notar menos luminosidad o empezar a preocuparnos por la firmeza, la textura o determinadas manchas.

Aquí es especialmente importante dejar de pensar únicamente en “quitar arrugas”.

Podemos trabajar distintos objetivos:

Hidratación, cuando sentimos la piel tirante, apagada o con falta de confort.

Luminosidad, cuando el rostro presenta un aspecto cansado o poco uniforme.

Textura, cuando queremos mejorar el aspecto y la calidad general de la piel.

Firmeza, cuando empezamos a percibir una pérdida de tonicidad.

Líneas de expresión, cuando queremos trabajar de forma específica determinados signos visibles del paso del tiempo.

Dependiendo de lo que necesite la piel, podemos valorar diferentes tratamientos faciales en lugar de aplicar la misma solución a todo el mundo..

A partir de los 45: cuidar la piel no significa perseguir cada arruga

Una piel bonita no tiene que ser una piel sin arrugas.

Con los años pueden producirse cambios en hidratación, elasticidad, firmeza, textura y luminosidad. Por eso, en esta etapa muchas veces el objetivo no debería ser únicamente una línea concreta, sino mejorar la calidad y el aspecto global de la piel.

Una persona puede preocuparse principalmente por la flacidez; otra, por las manchas; otra, por la sequedad; y otra simplemente quiere recuperar luminosidad.

Por eso no tendría sentido recomendar exactamente el mismo tratamiento a todas ellas por tener una edad similar.

En Broncearte Wellness trabajamos cada piel según su estado y el objetivo que queremos conseguir..

¿Qué tratamiento facial necesito según mi piel?

Esta es probablemente una pregunta más importante que “¿qué tratamiento necesito según mi edad?”.

En Broncearte Wellness disponemos de diferentes opciones y elegimos unas u otras dependiendo de las necesidades de la piel.

Higiene facial

Puede ser un buen punto de partida cuando necesitamos realizar una limpieza profesional de la piel y prepararla para otros cuidados.

No todas las higienes tienen que ser iguales: el protocolo debe adaptarse al tipo y estado de la piel.

INDIBA facial

La radiofrecuencia INDIBA puede formar parte de protocolos dirigidos a mejorar el aspecto general de la piel, especialmente cuando buscamos trabajar objetivos como firmeza, luminosidad y calidad cutánea.

No hace falta esperar a tener una arruga profunda para empezar a cuidar la calidad de la piel, pero tampoco significa que todas las personas necesiten INDIBA a una determinada edad.

Dermapen

Puede utilizarse dentro de protocolos destinados a trabajar diferentes necesidades relacionadas con la textura y el aspecto de la piel.

La elección del protocolo y de los productos utilizados dependerá del objetivo que queramos trabajar.

Tratamientos faciales Skeyndor

Nos permiten adaptar el tratamiento profesional a diferentes necesidades de la piel: hidratación, luminosidad, signos visibles de envejecimiento, firmeza u otros objetivos específicos.

No elegimos un tratamiento simplemente por tu edad. Primero observamos qué necesita tu piel.

¿Qué rutina facial debería hacer en casa?

No necesitas llenar el baño de productos para empezar a cuidar correctamente tu piel.

Una buena rutina debe ser constante, comprensible y adaptada a ti.

Por la mañana

1. Limpieza.
Utiliza un producto adecuado a tu tipo de piel.

2. Tratamiento o hidratación.
Dependiendo de las necesidades de tu piel, puede incorporarse un producto específico y una crema hidratante adecuada.

3. Protección solar.
Especialmente importante en las zonas expuestas y fundamental si queremos prevenir el fotoenvejecimiento.

Por la noche

1. Limpieza.
Retira maquillaje, protector solar e impurezas acumuladas durante el día.

2. Tratamiento específico.
Si utilizas sérum u otro cosmético específico, debe elegirse según las necesidades reales de tu piel.

3. Hidratación o nutrición.
Finaliza con el producto adecuado para mantener la piel confortable y cuidada.

Lo importante no es utilizar muchos productos, sino utilizar los adecuados y ser constante.

Productos que pueden transformar una rutina sin complicarla

Cuidar la piel no significa cambiar todos los productos que utilizas ni llenar el baño de cosméticos. A veces, incorporar un producto bien elegido en el momento adecuado puede marcar la diferencia.

Nuestro producto estrella: Loción Hydra Global Equilibrante

Si tuviéramos que recomendar un producto para descubrir una forma diferente de cuidar la piel, probablemente empezaríamos por aquí.

La Loción Hydra Global Equilibrante está indicada para todo tipo de pieles y se utiliza después de la limpieza y antes del tratamiento habitual. Por tanto, no sustituye a tu sérum, contorno o crema: se incorpora a la rutina que ya tienes. Eberlin la formula para ayudar a reequilibrar el pH, eliminar impurezas y preparar la piel antes de aplicar el tratamiento habitual.

En Broncearte Wellness es uno de esos productos que nos encanta dar a conocer porque es muy fácil de incorporar al día a día.

Avisamos: puede que te enganches. 

¿Quieres comprobarlo tú misma? Ven a Broncearte Wellness y pídenos una muestra GRATIS. Pruébala en casa dentro de tu rutina habitual y decide después si es para ti.

Esencia Vitaminada: ven y pruébala en tu propia piel

Hay productos que se entienden mucho mejor cuando los pruebas que cuando te contamos lo que hacen.

La Esencia Reequilibrante Vitaminada de Skeyndor es uno de ellos. Es un paso muy sencillo de incorporar a la rutina para aportar ese extra de cuidado cuando buscamos una piel con un aspecto más fresco, confortable y luminoso.

¿Tienes curiosidad? Ven al centro y te la probamos en el momento. Queremos que notes la textura y cómo queda tu piel antes de decidir si quieres incorporarla a tu rutina.

¿Y cuando quiero ir un paso más allá?

Aquí es donde el cuidado facial se vuelve realmente interesante.

Hoy existen fórmulas cosméticas mucho más específicas que permiten personalizar la rutina según aquello que queremos trabajar. Podemos encontrar exopéptidos y otros activos de nueva generación, sérums específicos, tratamientos intensivos y fórmulas dirigidas a necesidades concretas.

Y también hay zonas que merecen cuidados propios.

Contornos de ojos para trabajar necesidades como hidratación, arrugas, bolsas u ojeras. Existen fórmulas específicas con distintas funciones según lo que queramos mejorar.

Productos específicos para cuello y escote, porque no siempre tiene sentido limitar toda nuestra rutina al rostro.

Sérums y cremas específicas para hidratación, luminosidad, firmeza, manchas, textura o signos visibles de envejecimiento.

Por eso, llega un momento en el que la pregunta deja de ser “¿qué crema corresponde a mi edad?” y pasa a ser:

¿Qué necesita mi piel ahora?

En Broncearte Wellness trabajamos con diferentes líneas de cosmética profesional precisamente para poder elegir según la piel y el objetivo. No necesitas comprarlo todo ni cambiar toda tu rutina.

Trae incluso los productos que ya utilizas, cuéntanos qué te preocupa y te ayudamos a ver qué conservar, qué puede faltarte y qué no necesitas..

¿Cómo sé si mi rutina facial ya no es suficiente?

Nuestra piel cambia y una rutina que funcionaba perfectamente hace unos años puede dejar de ser la más adecuada.

Hay algunas señales que pueden indicarnos que conviene revisarla:

  • notas la piel tirante aunque utilices crema;
  • ha perdido luminosidad;
  • aparecen nuevas manchas o cambios de tono;
  • observas cambios en la textura;
  • las líneas de expresión empiezan a resultar más visibles;
  • notas menor firmeza;
  • tu piel se ha vuelto más sensible o reactiva;
  • utilizas muchos productos, pero no sabes realmente para qué sirve cada uno.

En estos casos, añadir otra crema porque está de moda no siempre es la solución. A veces necesitamos simplificar la rutina, cambiar determinados productos o complementar los cuidados de casa con un tratamiento profesional..

Entonces, ¿a qué edad hay que empezar a cuidar la piel?

No necesitas esperar a las primeras arrugas.

Puedes empezar desde joven con los pilares básicos: limpieza, hidratación y protección solar. Después, conforme cambien las necesidades de tu piel, podrás adaptar los cosméticos y valorar tratamientos profesionales específicos.

A los 25 puedes necesitar únicamente mantener una piel que está estupenda. A los 35 quizá quieras trabajar luminosidad o primeras líneas. A los 45 puede preocuparte más la firmeza. Y otra persona de esas mismas edades puede tener necesidades completamente diferentes.

Por eso, cuando alguien nos pregunta a qué edad hay que empezar a cuidar la piel para prevenir las arrugas, nuestra respuesta es: empieza con buenos hábitos cuanto antes y adapta los cuidados a tu piel, no únicamente a tu edad

¿No sabes qué necesita tu piel?

Si tienes varios productos en casa y no sabes cuáles utilizar, quieres empezar a cuidarte pero no sabes por dónde hacerlo o estás pensando en realizarte un tratamiento facial, podemos ayudarte a orientarte.

Cuéntanos qué te preocupa de tu piel, qué productos utilizas actualmente y qué te gustaría mejorar.

A partir de ahí podremos valorar qué cuidados o tratamientos tienen sentido para ti y cuáles no necesitas.

No se trata de hacer más. Se trata de hacer lo que tu piel necesita.

¿Quieres empezar a cuidar tu piel?

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